jueves, 4 de diciembre de 2008
jueves, 3 de julio de 2008
Y ese dibujito qué es??
Capaz que alguno leyó el post anterior y se quedó con la duda del significado del logo de la JMJ 2008. Vamos a contarles la interpretación que da la página oficial de la Jornada.
La Cruz blanca en el centro representa a Jesús, Luz del mundo, que nos llama a ser sus testigos con la fuerza del Espíritu Santo (como nos recuerda el lema).
La evocación del Espíritu está en las llamas que rodean la Cruz, que en su combinación de colores (rojo, naranja y amarillo) quiere recordar a Dios Trinidad. El azul de las letras recuerda el mar de la humanidad, los océanos que rodean Australia, las aguas del Bautismo y a María, la llena de gracia.
Según parece, el diseño del logo se inspiró en las formas de la Casa de la Ópera, que es uno de los edificios más representativos de Sydney, la ciudad anfitriona.
Toda esta explicación me hizo pensar dos cosas. Primero: que la gente que diseña logos (y los que escriben la interpretación de los mismos) son gente de una interesante capacidad imaginativa. Y segundo: ¿qué tendría que tener el logo de una JMJ que se hiciera en Buenos Aires? Espero que a ninguno/a se le ocurra que deba tener la imagen de un pingüino o una pingüina... jajaja!
viernes, 27 de junio de 2008
Conociendo tribus urbanas: los emos
Hoy se habla mucho de las tribus urbanas, se critican peinados, costumbres, formas de vestir... Para conocer un poco más estas "tribus", iremos posteando distintos artículos para acercarnos a cada grupo y ver que no sólo son pibes "que se visten raro", sino que hay un "grito" que quieren expresar.
Señoras y señores: hoy presentamos a los EMOS.
Todos los sábados, pasadas las 16, cientos de adolescentes vestidos de negro, con sus ojos maquillados, los flequillos en el ojo y la mirada triste, pueblan las inmediaciones de la plaza Rodríguez Peña, situada en la calle Rodríguez Peña entre Paraguay y Marcelo T. de Alvear, frente al Ministerio de Cultura y Educación.
Se trata de una nueva e inquietante tribu urbana, los "emos" (abreviatura de emotional , en inglés), que cuenta con cultores en todo el mundo y que cada día gana nuevos adeptos en la Capital. Debido a sus estrafalarios peinados y su andar afeminado, los "emos" muchas veces son comparados con los "metrosexuales" (hombres que cuidan mucho su estética, y terminan brindando un aspecto femenino).
Nahuel, un "emo" que ayer estaba en la plaza Rodríguez Peña, contó: "Todos los sábados hay peleas entre las distintas tribus. A nosotros siempre nos buscan para pegarnos por nuestro aspecto, un poco afeminado". En general, los "emos" son muy delgados y se dejan el pelo largo, para ocultar sus rostros. "Usamos los cabellos en el ojo para mostrar que una parte de la sociedad nos da vergüenza. No queremos que esa parte de la sociedad, que no nos gusta, nos vea", afirmó Matías. "No queremos cambiar el mundo; sabemos que eso no tiene sentido", aclaró otro "emo".
Los "emos" se definen como personas sensibles. El mundo que los rodea no los comprende y,
quizá por eso, tienden a victimizarse. Frases como "la gente nos discrimina" o "¿Por qué me dejaste?" son frecuentes entre los "emos".
El psicólogo Miguel Espeche explicó a LA NACION: "Expresar un estado del alma, y hacerlo de manera compartida es mejor que corroerse en soledad y estallar en patologías graves. A la vez, lo que se expresa, como en el caso de los grupos de jovencitos que juegan con rituales extraños a los ojos de lo normal, puede ser muy triste y dar cuenta de una imagen de una gran desolación, rabia o un gran miedo".
La mayoría de los "emos" consultados por LA NACION admitieron que se llevan muy mal con sus padres y que casi no tienen diálogo con ellos. "Ellos no nos entienden", dicen. En este sentido, Espeche alertó: "Los padres tienen que ser capaces de ofrecerles a sus hijos un lugar en el mundo con algo más de luz que el que estos muchachos sienten tener para ellos".
Los "emos" escuchan grupos musicales como My Chemical Romance, Panic! at the Disco y 30 Seconds to Mars, que centran sus canciones en sentimientos como el amor, el odio y la desilusión. Estos grupos son fuertemente impulsados por MTV. En un principio, el emo-core fue un subgénero musical que nació en los 80 en Washington DC, como un desprendimiento del punk. Los grupos pioneros fueron Rites of Spring, Embrace y Gray Matter, entre otros. Sin embargo, los grupos que hoy se conocen como "emos" tienen poco que ver con aquellos ignotos pioneros.
Existen "emos" que, entre otras prácticas oscuras, se cortan la piel como sinónimo de descontento con el mundo que los rodea y fantasean con el suicidio. Algunas parejas de "emos" se cortan el cuerpo para llevar las mismas marcas, como símbolo de fraternidad, lo cual constituye, en tiempos del VIH/sida, un riesgo para su salud. Hasta suben videos a Internet donde aparecen cortándose los brazos. De hecho, en You Tube se cuentan por decenas los videoclips donde jóvenes "emo" se cortan los brazos. "Hay muchos "emos" que se cortan los brazos para expresar el dolor que llevan adentro", indicó Sebastián, un integrante de la tribu de 16 años. Usan piercings, tatuajes y, a diferencia de los "góticos", suelen romper con la monotonía de la ropa oscura a través de alguna prenda o accesorio fluo.
Por un lado están los "emos" que manifestan que lo suyo es genuino. Del otro lado, están los que son tildados peyorativamente de "posers" (calificativo negativo que alude a los "emos" que son "pura pose"). Los "emos" sienten un aprecio especial por las películas de Tim Burton, sobre todo por El extraño mundo de Jack . La disco predilecta de los "emos" es Alternativa, en el centro porteño. Allí suelen bailar en círculo, turnándose para pasar al centro. Bailan moviendo sus brazos y piernas, como en una lucha cuerpo a cuerpo. Los "emos" suelen irradiar, mientras bailan, un grito estremecedor, conocido como "scream". Se supone que el grito de los "emos" encarna un profundo dolor.
Por Franco Ruiz
LA NACION, Domingo 9 de marzo de 2008
Hasta acá el artículo. Si a alguno le gusta tomárselo con un poco de humor, acá va:
sábado, 12 de abril de 2008
Sudán: los jóvenes señalan sus desafíos en un país azotado por la guerra
Basándose en una franca evaluación de los efectos de dos decenios de guerra, jóvenes sudaneses señalaron a dirigentes eclesiales lo que más necesitan: capacitación en oficios, puestos de trabajo y formas de participar en la configuración del futuro de su país.


